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lunes, 30 de mayo de 2011

¿LOS MAYORES NO SABEN DE NUEVAS TECNOLOGÍAS?

Se tiene la creencia de que las personas mayores no saben de nuevas tecnologías. En la asignatura sociopedagogía de la vejez nos pusieron un video para desmentir este mito.
La persona mayor protagonista, maneja a la perfección las tecnologías y los términos tecnológicos que se utilizan hoy, por lo que nos hace ver que cualquier persona puede "subirse al carro del manejo de las tecnologías" y que es imprescindible seguir aprendiendo y reciclándose durante toda la vida para poder desenvolverse en la sociedad y adaptarse a los cambios que se suceden. 
Espero que os guste.



sábado, 28 de mayo de 2011

COMPENTENCIAS MINIMAS EN LA FORMACION BÁSICA

Para comenzar, decir que la formación básica es un concepto que depende del momento histórico y de la cultura en que nos encontremos. Por ejemplo, antiguamente, solo se necesitaba leer, escribir, realizar operaciones matemáticas básicas… para desenvolverse en la vida. Sin embargo, actualmente, una persona con sólo esas competencias no podría desenvolverse con éxito en esta sociedad.

Hace tan sólo unos años, no era necesaria la adquisición de competencias por ejemplo en idiomas o en el uso del ordenador, sin embargo, actualmente, y como consecuencia de los grandes avances tecnológicos y el gran desarrollo económico que hemos sufrido, estas competencias se convierten en indispensables para las personas que viven en los llamados “países del primer mundo”.
En mi opinión las competencias mínimas a exigir pueden ser instrumentales como son el lenguaje, las matemáticas, historia, geografía, sociedad, idiomas y el manejo de las nuevas tecnologías.
El manejo de las nuevas tecnologías en esta sociedad del conocimiento es indispensable ya que vivimos rodeados de ellas y las usamos para todo. Es muy importante el estar al día de los avances tecnológicos para ir reciclándonos y adquiriendo nuevas competencias muy útiles que nos ayudarán en nuestro quehacer profesional.  
A pesar de ello, también considero muy importante la capacidad de desenvolverse en la vida, la adquisición de una serie de competencias que permitan a las personas, alcanzar los conocimientos, habilidades, valores, actitudes, aptitudes… necesarias para su desarrollo personal, familiar, social, económico, político y cultural para poder desenvolverse con soltura en todos los contextos (familiares, laborales, sociales…).
Tener un juicio crítico sobre todas las cuestiones actuales de la sociedad, ya que, cada persona o medios de comunicación nos informan de distinta manera sobre las cosas y debemos tener nuestra propia opinión para no ser influidos ni manipulados.
También es muy importante la resolución de problemas y la creatividad; así como habilidades para trabajar conjuntamente con otras personas.
Por todo ello puedo concluir que el saber manejar las nuevas tecnologías es una competencia básica para desenvolvernos en este mundo pero también es igualmente importante tener una conciencia crítica, saber trabajar multidisciplinarmente, tener unos conocimientos mínimos y, sobre todo, ser competentes en nuestro trabajo y saber adaptarse a los cambios y las circunstancias.


jueves, 26 de mayo de 2011

EL NIVEL EDUCATIVO EN ESPAÑA

El nivel educativo en España... ¿está subiendo o bajando en los últimos años?

Se da por supuesto que el sistema educativo español está en crisis aunque se puede afirmar que nunca ha estado tan bien como en la actualidad en varios indicadores.

Por ejemplo, el gasto por alumno es mayor actualmente que en cualquier otro momento o los padres valoran positivamente el trabajo de los profesores en más de un 80%, según un reciente estudio del Instituto de Evaluación Educativa. Tampoco nunca había existido una juventud con un nivel educativo tan alto.

Una de las equivocaciones más comunes de hoy en día es la creencia de la bajada del nivel educativo. ¿Cómo es posible que la percepción pública se encuentre tan alejada de la realidad?

Hoy, una de las afirmaciones sociales existentes es divulgar que el nivel cultural de los jóvenes de ahora es mucho peor que el de antes, es decir, que cuando eran jóvenes quienes lo dicen. Normalmente, a tal percepción se llega debido a que quienes así piensan eran buenos estudiantes y/o provenían de familias con un alto nivel cultural, y comparan a los jóvenes de ahora mismo con ellos, y sus amigos estudiosos, cuando eran jóvenes, y no con el conjunto de la juventud de su época.
Lo cierto es que nunca en la historia de España ha habido una juventud que lee tanto por ocio como la actual (74% de lo jóvenes se declaran lectores habituales). Y es difícil encontrar otra generación tan bien integrada como la de ahora en la ciencia internacional.
Estamos ante la juventud mejor formada, más lectora y más viajada de la historia de España. Y todo ello sin contar con el fenómeno que se está produciendo: cada generación de niños puntúa mejor que la anterior ante las mismas pruebas de inteligencia, sin que los motivos estén muy claros.

Pero también se encuentran los vergonzosos datos de PISA. En los resultados en matemáticas, el nivel es inferior, pero no terriblemente bajo. Pero si tenemos en cuenta el nivel educativo de los padres, que en España es de los más bajos de la OCDE, estamos mucho mejor; Es decir, parte del bajo nivel educativo de la generación actual tiene que ver con el bajo nivel educativo de la generación de sus progenitores, por lo que cabe dudar de que en el pasado el nivel educativo fuera mejor.

¿A qué se debe que una percepción que no se ajusta a la realidad tenga tanto éxito?
Por un lado, es difícil saber a ciencia cierta el nivel educativo, no sólo porque no haya medidas con las que comparar, sino porque lo que se les exige a los niños en cada época como nivel educativo varía: los niños actuales se manejan en cuestiones informáticas, con aparatos electrónicos, es decir, unos conocimientos han sido desplazados por otros, más adaptados al nuevo entorno social.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿LOS NIÑOS SON MÁS LISTOS QUE NUNCA?

Tras la lectura de un artículo del País cuyo titulo me ha llamado mucho la atención "Los niños son más listos que nunca" hago la siguiente reflexión sobre este tema:

Los niños resultan ser más inteligentes en estos tiempos que hace tan sólo unos veinte años porque crecen en un entorno más diverso y enriquecedor que les exige hacerse más sabios.
Actualmente los programas de televisión, los videojuegos, los telefilmes… tienen un grado tan alto de complejidad que hace que los niños desarrollen ciertas capacidades que antes eran impensables y es así como ahora en los test de inteligencia se registran unos resultados en torno a 120 puntos mientras que antes se registraban para el alumno común en torno a los 100 puntos.

En esta época en la que estamos viviendo, el conocimiento no se obtiene ya en los libros o en la cultura escrita sino que se recoge en el plano audiovisual.

Aunque es muy importante la lectura y el saber escrito, el plano audiovisual está ganando terreno, ya que posee una condición sustantivamente distinta; posee colores, sonidos o sugestiones simbólicas, tiene evocaciones gráficas y música ambiental.
Se aprende ahora no tanto por la profundidad de la lectura como de la superficialidad de la vista, el olfato y el oído. Hasta hace poco podíamos decir que todo el saber estaba encerrado en los libros; ahora todo el saber se encuentra en las pantallas y sus metáforas.
Hoy día incluso se usan a los niños y adolescentes para responder a los retos de grandes multinacionales considerándolos a ellos los únicos capaces de revelar ideas radicalmente nuevas.
Por todo ello, parece ser que, hoy en día los niños son más inteligentes pero… ¿seremos aún más inteligentes en un futuro?

Os dejo aquí el enlace con el artículo por si es de vuestro interés.
Un saludo.

domingo, 10 de abril de 2011

SENTENCIAS EJEMPLARES

Tras haber visto dos vídeos donde interviene el Juez de menores Emilio Calatayud realizo la siguiente reflexión crítica:

Calatayud nos hace hincapié en el cambio tan radical que ha habido desde hace unos 20años hasta hoy sobre la actitud que tienen ahora los padres hacia los hijos y viceversa. Hemos cambiado mucho en muy poco tiempo y esto es perjudicial para la sociedad, porque a las personas no les da tiempo a adaptarse a los cambios y se produce una cierta inseguridad.

Estoy de acuerdo con que se eduque utilizando el dialogo, pero claro está que a su vez manteniendo una cierta disciplina.
Este tema es muy delicado de tratar porque pienso que un padre ante la educación de un hijo, se encuentra en cierto modo, ante un camino que no sabe como afrontarlo o como actuar, como dice Calatayud: “¿los padres están preparados para ser padres?”. Pues no, pero los padres tienen que saber las obligaciones y los derechos que tienen como padres y educar envueltos en la responsabilidad, nunca defendiendo al niño, por algo incorrecto que ha hecho. Los niños se tienen que responsabilizar de sus actos. Si roban, por ejemplo, deben asumir las consecuencias; nunca protegerlos.

También habría que dar a los padres unas pautas y concienciarles para que en determinadas situaciones de riesgo sepan como actuar y cómo no. Lo difícil es concienciar y enseñar a aquellos padres que no tienen ningún interés de educar o cuidar a los hijos para que sean personas decentes en un futuro y se dedican a tenerlos conformados con toda clase de pequeños caprichos durante su infancia, caprichos que cuando ya alcanza cierta edad no se les conforma con cualquier cosa; consecuencia de ello, lo que normalmente estamos viendo en televisión y periódicos. (Vandalismo, violencia en la escuela, falta de respeto, etc.)

Por otra parte pienso que no siempre son los padres los culpables de todo, puede darse el caso que en una familia donde los progenitores no se preocupen demasiado de la educación de los hijos, éstos adquieren los valores necesarios para adaptarse a nuestra sociedad y es porque, además de la familia, influyen también la escuela, los amigos, la propia personalidad, etc.

Calatayud menciona dos escalones importantes que influyen en el niño: el primero sería la familia y el segundo la escuela.
Hace mucho hincapié en la educación en la escuela y yo, personalmente, estoy de acuerdo con él. Algunos profesores sólo se ocupan de dar sus clases y hacer los exámenes y teniendo en cuenta que el niño permanece en la escuela muchas horas, sería fundamental que se preocuparan de inculcar unos valores y normas de convivencia.

Calatayud dice que los chavales olvidan sus obligaciones en cuanto a sus padres o su familia y tiene razón, ellos siempre reivindican sus derechos, pero ¿y los deberes? Eso se les olvida, porque no les conviene y no se les enseña a respetar.

Quizás para que el niño asuma sus deberes, los padres, deben mantener una cierta disciplina, y como en todo, existe un término medio, lo que hace falta es saber encontrarlo y puede que también se deba intervenir en ese aspecto porque creo que muchos padres no saben tratar con sus hijos y que hay muchos hijos que no saben tratar con sus padres, no negocian, no dialogan, (de padre a hijo, no de “colegas”) pero debe ganarse la confianza del niño para que puedan entenderlo dentro de lo posible e intentar ayudarle.

Para ello necesitamos la ayuda y cooperación de todos y cada uno de los individuos de esta sociedad, puntualizando sobre todo en la familia, la escuela, el entorno más cercano del menor.

Pienso que debe ser difícil juzgar pero, como Calatayud, opino que debe haber una coherencia entre las leyes y nuestros valores propios de lo que es justo o no.
El problema de las sentencias a menores no está en dictarlas sino en su ejecución; la ley tiene una naturaleza educativa y hay que crear los recursos necesarios para que sea mucho más productiva. Este juez habla de lo efectivas que son estas sentencias que obligan a los menores a recibir un tratamiento educativo. Ayudan al menor a aprender los valores necesarios para introducirse en la sociedad y fomenta el servicio en beneficio de la comunidad; aunque esto no quiere decir que se eluden las connotaciones necesarias de castigo.
Así, poco a poco, llegará el ''día'' en que se reduzcan los casos de delincuencia que se escuchan habitualmente, a través del dialogo y sabiendo llegar a la manera de enseñar, sin imponer la fuerza y con respeto hacia los demás.